jueves, 28 de junio de 2007

Ahora que la premenstrualidad ha pasado dejando atrás las lágrimas por nada y los dolores por todo. Ahora que empiezan las fiestas del barrio de al lado y nadie parece dispuesto a querer ir. Ahora que he terminado de discutir con mis padres por algo que no me incumbía. Ahora que las Mujeres Desesperadas han salido de mi salón y he estrenado wifi orange tras tres meses de penitencia internauta. Ahora que D. no coge el teléfono como castigo por irme a vivir con R. o como símbolo de haberme superado, según la óptica desde la que se mire. Ahora que el verano ha dejado salir a la que el último invierno obligó a cobijarse en el desván que nunca tuvo. Ahora que los de entonces ya sí que no somos los mismos pero seguimos estando donde estuvimos. Ahora que cada vez tengo más miedo a casi nada y menos nostalgia de casi todo. Ahora que quiero lo que tengo y nunca planeé mientras sigo soñando con lo que siempre quise y aún no he conseguido. Ahora que sigo desequilibrada, pero rozando el cielo aun buscando excusas para dejar de hacerlo. Ahora que vivimos juntos y las mariposas continúan alojadas en el estómago como los besos revoloteando en los labios. Ahora que sólo me acuesto contigo. Ahora que te quiero. Ahora que es ahora, ya no antes ni después. Ahora vuelvo.

sábado, 9 de junio de 2007

No es una buena forma de empezar el último día de los 25: El vaso que rompo en mil pedazos, el te hirviendo que derramo directamente sobre mi pie, el patinazo en plena Malasaña mientras corría a trabajar... ¿Nefasto preludio de lo que llegará o despedida a lo grande de lo que se va?


No sé por qué tengo tan poco ilusión este año con eso de cumplir 26...